¿Sabes quién fue Dom Pierre Pérignon?

¿Sabes quién fue Dom Pierre Pérignon?

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¿Sabes quién fue Dom Pierre Pérignon?

Fue monje benedictino en la Abadía de Hautvillers, diócesis de Reims, en la región de Champagne, Francia.

Desde su puesto de cillerero del convento estaba al cargo, entre otras cosas, de la producción de vino de la abadía.
“Cuenta la leyenda que un día del año 1670, oyó la explosión de una botella de vino en la bodega. Se acercó, probó el vino derramado y gritó a sus ayudantes: venid, deprisa, estoy bebiendo estrellas”, cita la página web diccionariodelvino.com.

Esta “explosión” fue causada por la fermentación espontánea del vino, debida al azúcar que contiene con la consiguiente producción de carbónico, que hizo explotar la botella.

A partir de este momento, el afán de Pérignon fue conservar esas burbujas en el vino. (Este método de producción hoy se conoce como champenoise).

Se enfrentó a dos inconvenientes principales: lograr que el gas no se saliera de la botella y que esta no estallase debida a la alta presión.

Hasta ese momento las botellas eran de un cristal fino de baja calidad que se sellaban con un taco de madera cubierto de esparto aceitado.

Tras años de pruebas y con un poco de suerte logró encontrar un vidrio inglés adecuado.

El problema del tapón lo resolvió tras descubrir un nuevo tipo de corcho, que vio utilizar para tapar la cantimplora de unos peregrinos procedentes de San Feliu de Guixols.

En su caso, utilizaba grandes tapones de corcho que una vez hervidos y aún calientes introducía en el cuello de la botella y sujetaba con alambres. Al enfriarse, el corcho recuperaba su volumen normal y cerraba la botella herméticamente.

El resultado final fue un vino espumoso, el cual hoy conocemos como Champagne, que gozó de una gran aceptación ya en su época. Luis XIV, el Rey Sol (que nació y murió en los mismo años que Pérignon) pedía a la abadía “el vino de color pajizo del Padre Pérignon”.

No se puede decir que el vino espumoso Petillant un invento de Pérignon, es una creación total de éste monje dado a que se tiene constancia de la existencia de este tipo de vino desde el tiempo de los romanos, pero si se le debe el honor de haber dominado las burbujas, logrando envasar y mejorar una bebida que hoy se conoce y se aprecia en todo el mundo. Sin embargo, el mejor descubrimiento atribuible a Dom Pérignon fue el assemblage (ensamblaje), es decir, la mezcla de diferentes uvas. Su sucesor, Pierre, contó en 1763 que Pérignon “se hacía llevar los racimos de las viñas que destinaba a componer la primera cuvée y efectuaba la degustación al día siguiente, en ayunas, después de haberlas dejado en su ventana, durante la noche, juzgando su sabor según las añadas” para lograr una mejor calidad del vino, relata el diccionariodelvino.com.

En 1794, Moët et Chandon compró los viñedos de la abadía de Hautvilliers. Al final de los años 20, Moët et Chandon decidió a dar el nombre de Dom Pérignon a su nuevo y prestigioso cuvee.

 

Fuente:

http://www.diccionariodelvino.com/index.php?imp=1&idpalabra=1300

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